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Batz inaugura su planta de México
La construcción de esta planta mexicana forma parte del doble acuerdo firmado por Batz con General Motors y está vinculado con dos grandes proyectos globales de la multinacional norteamericana - Epsilon y Global Small Vehicle (GSV)- por el que la Cooperativa vizcaína de Igorre suministrará el módulo de pedales y la palanca de freno de estacionamiento para varios modelos de General Motors/Opel que irán montados sobre la plataforma Insignia (antes Vectra).
El suministro de conjuntos y componentes se prolongará durante los años de vida de los modelos (en torno a seis) y equipará vehículos de las marcas Saab, Opel, Chevrolet, Daewo y General Motors. La ejecución de este acuerdo ha exigido a Batz, la construcción de plantas productivas en México, Chequia y China y la realización de acuerdos de colaboración con una empresa coreana y otra india. La inversión total de estas plantas y joint-ventures ha ascendido a 35 millones de euros.
Inicialmente, Batz se había comprometido con el Proyecto Epsilon, que iba a suponerle unos ingresos de 190 millones de euros. Ahora, con la firma del nuevo Proyecto “Global Small Vehicle” y otros proyectos locales, la cifra total de ingresos se incrementará notablemente, superando los 300 millones de euros a lo largo de los seis años de vida de los modelos.
BATZ MEXICANA, está participada al 80% por la Cooperativa vizcaína y el restante 20% por socios locales. La superficie construida para las instalaciones productivas y oficinas asciende a 7.200 m2, disponiendo de otros 8.000 m2 para posibles ampliaciones. Cuando en unos meses se halle a pleno rendimiento dará trabajo a 130 personas y facturará anualmente 25 millones de dólares USA.
Los módulos de pedalería y palancas de freno se destinarán mayoritariamente a las plantas de General Motors en EE.UU. y una pequeña parte a las plantas de la multinacional norteamericana en México. La ubicación en San Luis Potosí, una ciudad con fuerte población universitaria situada a medio camino entre el DFM y la frontera con Estados Unidos, permitirá contar con una mano de obra cualificada y un mercado accesible.
Este intenso proceso de internacionalización de Batz está contribuyendo a reforzar su imagen de proveedor de primer nivel, al disponer de una capacidad productiva global y de un elevado grado de innovación y desarrollo. También le está ayudando a ampliar su gama de clientes y de pedidos a través de su instalación productiva en México, República Checa, China, India y Corea. De este modo, incrementa en la matriz de Igorre el número de empleos dedicados a I+D, a labores comerciales y a la gestión general del Grupo. Batz prevé facturar este ejercicio 103 millones de euros, de los que el 80% corresponderán a ventas internacionales.
http://www.batz.com